En la larga noche de ayer, uno de mis ídolos musicales, Andrés Calamaro con tal de defender la fiesta de los toros, renunció a la progresía prohibicionista e inculta. Lo hizo en un programa no precisamente reaccionario, en Buenafuente, permitiendo que la larga noche para acabar viendo al compatriota Gasol se hicera más corta.
No puedo más que exhibir desde este rincón su declaración pública escrita en el taxi de camino a plató, cual hiciera el gran Juncal en el Café Español de Sevilla. (vía www.burladero.com)
“Con solemnidad y no sin cierto pesar,
renuncio con el estado telividente español de testigo a mi status de progre,
sospechado de rojo y libre pensador.
Renuncio a la progresía porque quiero corridas en Cataluña,
quiero correrme en una Fiesta de arte y muerte, verte correrte de buena suerte, y es más,
quiero que vuelva José Tomás en Barcelona de nuevo
y no me muevo de mi respeto a las tradiciones
y que los papelones los haga mi compatriota
que juntó cuarenta firmas por la derrota de esta fiesta
que pintaron Goya y Picasso y por si acaso no quedó claro,
le aclaró mi buen Andreu, que hago culto por la libertad de culto
y si prohibir es progresía y el progre es rabio anti rojo,
mi antojo es renunciar al progresismo ahora mismo. ¡Toros sí!
Enorme genio, políticamente incorrecto e incómodamente político. Hoy a Calamaro serenamente le amo más.
Etiquetas: Buenafuente, Calamaro, Cataluña, fiesta nacional, ILP, toros

Joder, es que Calamaro es mi ídolo. Como él mimso se define “torero frustrado y futbolista imposible”, pero como poeta no tiene precio.
2 ilusiones se irán a volar pero otras 2 han venido…
Nos vemos el lunes, torero.
No te hacía yo de Calamaro socio, si es que con los disfraces q nos vemos siempre es imposible…
YO soy Calamaro